Opinión

Me contaron del gobierno del revés

La promesa de cambio no fue mentira. Efectivamente tras el triunfo electoral de 2015 se dio rienda suelta a una gama de transformaciones y nuevos funcionamientos de las cuestiones social y económica. A pesar de lo augurado, muy pocas de ellos fueron para bien de los sectores medios y populares. Como siempre, Cambiemos va más allá de lo imaginable y logró alterar los significados de varias cosas. Vamos a ver como es el gobierno del revés.

Me dijeron del gobierno del revés que se está creando empleo de calidad mientras se considera que con 2 horas de trabajo semanal se está ocupado y se encuentra en ciernes una reforma para volver a condiciones laborales de siglo XIX.

Me contaron desde el gobierno del revés que la reparación histórica de los jubilados consiste en una nueva ley que disminuye el poder adquisitivo del adulto mayor año tras año.

También que el diálogo es mediante represión y muertes como las de Santiago y Rafael, que el impuesto a las ganancias no iba a correr mas porque como no hay trabajo no hay sueldo donde aplique, y pobreza cero significa suprimir programas de desarrollo social y aumentar los servicios transfiriendo recursos a los sectores concentrados, o bien que al turismo se lo fortalece sin feriados puente.

Me gritaron del gobierno del revés que elegir la escuela pública es caer, pero que egresando del Newman se puede tener dificultades de lectura, pretender ser serio al comparar el tamaño del mar con un submarino y pensar que Rivadavia desde el más allá repatrió los restos de San Martín.

Me quieren convencer en el gobierno del revés que apoyar a las personas con síndrome de Down es ponerse dos medias de distinto color después de eliminar miles y miles de pensiones por discapacidad.

Asimismo que es feminista hablar del aborto, aunque con la misma lengua que justificaba los piropos obscenos y acosadores. Por corrupción se entiende a unos bolsos de dinero sucio y no la tenencia de decenas de sociedades offshore defraudando al fisco en cantidades más cercanas a un PBI que a la licitación de una obra, y por otro lado unir a todos los argentinos es dar discursos presidenciales ante menos de 100 personas.

Me cercioran del gobierno del revés que a la inflación se la combate bajando los sueldos y devaluando la moneda, que se invierte en comedores escolares mediante su privatización. Está muy mal que la justicia procese al vicepresidente pero no tener varias causas y presentarse a elecciones.

Me sorprende del gobierno del revés que lo eligen quienes lo sufren, alegando, entre otras cosas que algo habrán hecho los reprimidos y muertos, está bien el aumento tarifario por los pobres provincianos que lo tienen todo más caro, los maestros tienen de rehenes a los alumnos y los municipales son ñoquis porque lo dijo la tele. No te metas, no participes, resignate y dale tiempo al gobierno de todos los argentinos: el gobierno del revés. O, mejor, hacé todo lo contrario.

*Estilo inspirado en la canción de María Elena Walsh. Cambiarán los gobernantes y sus medios, pero el fin sigue siendo el mismo. Neoliberalismo oligárquico es dictadura. Memoria, Verdad y Justicia. Nunca más.

 

*Matias Cea, Psicólogo trabajando en la escuela pública.

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