Mundo

Más palabras para Venezuela

Por Paula Klachko

No voy a decir nada nuevo. Por suerte …

Somos muchxs lxs que a lo largo y ancho del mundo alzamos nuestras voces con profundas y fundamentadas argumentaciones que nos brinda ese pueblo de valientes, acerca de la importancia para el futuro de la humanidad que tiene la urgente defensa y permanencia de la revolución bolivariana de Venezuela. Y ello ratificado por las recientes declaraciones de quien se cree el emperador del mundo, que expresa y es apoyado por todo el capital-poder concentrado, amenazando con la intervención militar en nuestro hermano y soberano país.

Hoy más que nunca seguimos afirmando, cada vez con mas vehemencia, que la defensa de la revolución bolivariana de Venezuela constituye la batalla estratégica de nuestro tiempo. Claro, si nos posicionamos desde el campo del pueblo. Vivimos esos tiempos urgentes donde las medias tintas, las tibiezas, las terceras vías, las “despolarizaciones”, juegan para el lado de los enemigos, los destructores de las construcciones colectivas de dignidad.

Así como en los 90 esa lucha estratégica por sostener la esperanza y la bandera de lucha de los pueblos fue Cuba, hoy es Venezuela. Hacia fines de los 90 había caído la URSS y los capitalistas, sus think tanks, sus empleados periodistas y pseudointelectuales apostaban a ver cuando caería Cuba, lo mismo que hoy hacen con Venezuela, y no fue, y no será. Ambas repúblicas revolucionarias y soberanas hermanadas caminan junto a los pueblos del mundo que luchan por la liberación propia y de la humanidad. Cuba carecía de apoyos oficiales, institucionales, gubernamentales, y la fuerza moral de su enorme pueblo así como la solidaridad internacional la sostenían contra viento y marea, reforzadas por el nacimiento de la revolución bolivariana de la mano del Comandante Eterno. Es la misma pero agigantada solidaridad con la que hoy cuenta Venezuela, a la cual se suman voces oficiales de algunos de nuestros dignos gobiernos latinoamericanos y caribeños, y de algunas potencias mundiales del nuevo escenario multipolar.

De manera que sin la pretensión de originalidad sino con el orgullo de ser parte de un torrente popular repetido y amplificado, sumamos mas palabras para apoyar a la revolución bolivariana, porque como dijo Fidel, en estos momentos cruciales o se está con la revolución, o se está contra ella. Así de simple …

 

La hipocresía de proponer una “salida”

Los pueblos nuestroamericanos no queremos ninguna “salida” para la Venezuela revolucionaria, su pueblo y su gobierno revolucionarios, queremos una permanencia y profundización de las reformas revolucionarias (no es un oxímoron aunque lo parezca). Pero sobre todo queremos su propia autodeterminación. Los que hablan de salida, se refieren a tres salidas posibles:

1- método Nicaragua: la salida electoral hacia el neoliberalismo, lo que pudiera haber ocurrido de haber sido convocadas elecciones fuera de cronograma y de manera apresurada en el peor momento de la crisis para elegir presidente antes de término del mandato.

2- la salida Irak-Libia e intento de lo mismo en Siria: la desmembración y destrucción de los estados-nación y sus tejidos sociales, asesinato de los líderes, guerra civil. Resultado: sociedades diezmadas y territorios entregados a la rapiña imperialista.

3- la salida golpe latinoamericano militar oligárquico bajo monitoreo y apoyo imperialista de los 70: ¡imposible! las FANB son leales a la institucionalidad bolivariana. Y son antiimperialistas.

En cambio el pueblo y el gobierno bolivariano responden con 2 elementos estratégicos que garantizan el poder revolucionario:

1- con mas democracia. Pero no la democracia de la partidocracia burguesa, sino la de abajo, de las masas populares, protagónicas y conscientes. Aquella que se expresa con contundencia (pacífica) en las calles, la que se expresó llevando a cabo 21 elecciones transparentes en 18 años, la que se presentó por miles de candidatos a constituyentistas, la que discutió en múltiples asambleas de base los proyectos de avanzada que llevarían los y las constituyentistas a la Asamblea Nacional Constituyente, representando a todos los sectores del pueblo, y, por supuesto, la que pudieron valientemente demostrar el 30 j con torrentes de pueblo en las calles arriesgando sus cuerpos bajo las amenazas violentas de la derecha fascistoide y el terrorismo pagado por los ricos. La Asamblea Nacional Constituyente  devuelve el poder originario a representantes del pueblo elegidos en forma directa con el objetivo de cristalizar la relación de fuerzas sociales construida desde 1999 y constitucionalizar las reformas revolucionarias, los avances logrados en estos 18 años, construir un sendero de diversificación de la matriz del rentismo petrolero hacia una economía soberana y hacia la soberanía alimentaria. Utilizando astutamente un concepto de la derecha -que históricamente nos roba los nuestros- se proponen lograr la seguridad jurídica, pero ya no para el capital y sus inversiones (perpetuar la rapiña sin obstáculos), sino para el pueblo: seguridad jurídica social y popular. Entiéndase: poder llevar una vida digna y contar con seguridad para ello. Puede traducirse en la popularizada consigna de: tierra, techo y trabajo.

2-  La fortaleza de las FANB y la ratificación de la unión cívico-militar que intentan de todas las maneras posibles quebrar.

Estos 2 elementos reforzaron el proceso bolivariano sacándolo de la defensiva, posibilitando retomar la iniciativa por un cauce pacífico pero no desarmado.

 

La rebelión de los ricos y de cómo se mantiene en pie la revolución bolivariana

A pesar de todo el poder mundial capitalista concentrado en su contra y los sufrimientos cotidianos a los que ese poder y sus tácticas los somete, la pregunta que podemos hacernos es ¿cómo se mantiene en pie? Dignidad es la respuesta, es la semilla que hace nacer a los movimientos populares y nacionales mas importantes en nuestra historia y es lo que no soportan los privilegiados a base de sangre y saqueo.

Hace unos días Manuel Delgado describía la difícil situación económica que dificulta la vida cotidiana de lxs venezolanxs, y se preguntaba atinadamente ¿qué explica que no se produzca un estallido de violencia en las zonas populares de la ciudad, parecido al del Caracazo de 1989? pues, agregaba que “de hecho, esa es la gran expectativa que albergaba la coalición opositora”, y que sin embargo, como bien explica Marco Teruggi, no han podido lograr.

Y no lo han podido lograr, no solamente porque mas allá de las reales dificultades cotidianas producidas por el boicot económico – a esta altura ya podemos calificarlo de bloqueo- que ejercen las élites que regulan el mercado mundial, hay logros materiales que han sacado de la pobreza estructural a millones de venezolanxs, atacando siglos de padecimiento habitacional, educativo, sanitario, salarial, laboral, cultural, sino que se ha construido una conciencia de masas social y política acerca cómo se han conseguido esos logros (con lucha, participación protagónica y afectación de intereses de esas élites), de que hay que defenderlos como parte de una construcción revolucionaria en el horizonte. Por lo tanto, tal como lo explicaba el propio Hugo Chávez, la estrategia de la “mecha larga” de Gene Sharp que pretendía conducir a Venezuela hacia una explosión generalizada -como el Caracazo-  no sucedió ni sucederá, porque esa receta solo funciona con gobiernos con base social ni tan fuerte ni tan revolucionaria como en Venezuela, en la que solo cabe, agregaba el Comandante ya eterno, de seguir el enemigo con dicha estrategia, una explosión pero revolucionaria. Tal como lo que se expresó el 30 de julio acudiendo a las urnas desafiando las amenazas de los enemigos del pueblo que ya han demostrado que no tienen limites éticos en sus ataques al pueblo.

Es la rebelión focalizada de los ricos -que han logrado, como siempre, captar alguna base social humilde y confundida- la que se expresa con sed de venganza por los privilegios perdidos. Es la que no soporta tanto pueblo empoderado, es la que en Bolivia no soporta que un indio gobierne, es la que en Argentina repite -sin ruborizarse del vomito que emanan sus bocas- que las mujeres pobres se embarazan para cobrar la asignación universal por hijo. Es la que comanda sus operaciones violentas y comunicacionales- propagandísticas desde su estado mayor conjunto en

Miami.

Solo comprendiendo que en Venezuela hubo una extendida construcción de poder popular y conciencia de clase se puede explicar la valentía de un pueblo que soporta las penurias cotidianas dispuesto a defender todo lo que han logrado, sobre todo su dignidad, la cual no van a soltar ni entregar aún con las amenazas militares de la potencia bélica mas peligrosa que ha tenido la humanidad y con un bufón circunstancialmente a su cargo. Dignidad que se hizo coraje en 8.000.000 de votos calificados por su rebeldía y valentía, y que no se confunde bajo la artillería verbal pesada que vomita a coro el cartel mediático corporativo de América y Europa.

Es cierto que hay un exilio venezolano, que muchxs están queriendo abandonar el país, tal como ha sucedido en otros procesos revolucionarios, en Cuba mismo. Hay una parte del pueblo menos consustanciada con el procesos político, menos comprometida con el entorno social y legítimamente preocupada por su presente o futuro inmediato individual, que no esta dispuesta a hacer sacrificios para sostener el proyecto revolucionario y abandonan su país buscando otros destinos. En los países capitalistas “normales” de Latinoamérica y el caribe las migraciones internas en la Patria Grande y externas son también algo “normal”. La fuerza de trabajo migra según los movimientos del capital, y eso no es noticia mas que para discriminar u ocultar crisis económicas apuntalando a la xenofobia. Pero en el caso de la Venezuela bolivariana esto es agigantado por la prensa burguesa y repetido hasta el cansancio.

 

Dime quienes son tus enemigos y y te diré quien eres

Como decía Juan Carlos Monedero en un reciente artículo, no hace falta estar del todo de acuerdo con el gobierno bolivariano, ni conocer al dedillo las experiencias revolucionarias de las bases populares -lo cual sería muy bueno que hicieran quienes se sienten libres de opinar sobre Venezuela-, para darse cuenta qué bando apoyar, si se mira quienes tienen enfrente: toda la derecha mundial, es decir los que apelando a cualquier método mantienen o intentar mantener los privilegios de todo tipo y hoy de manera globalizada. Lxs admiradores del franquismo español, los que quieren perpetuar la sociedad asimétrica de Europa con los EEUU lamiendo las botas (para ser elegante) del tío Sam, la liga de gobiernos de derecha latinoamericanos llegados a las presidencias por medio de estafas electorales o golpes de estado parlamentarios y judiciales, las cámaras empresariales de las cúpulas burguesas en las que las corporaciones mediáticas tienen un lugar destacado. Toda la partidocracia de derecha venezolana puntofijista que usufructuó las gotitas que les tiraban los yankis de la renta petrolera hasta 1998 , y, por supuesto, el emperador trump como circunstancial vocero del pentágono y el complejo militar industrial estadounidense que construye el eje del mal y del bien internacional de acuerdo a qué países soberanos obstaculizan o posibilitan los negocios que necesitan realizar en cada momento histórico.

En este sentido, las declaraciones del emperador y las lamidas de botas de lxs presidentes de derecha de la región que aceptan mansamente y explícitamente aliarse bajo el mando de los EEUU para profundizar la guerra híbrida y psicológica contra la Venezuela Bolivarianam, solo nos da mas fuerzas y nos unifica en la defensa de los caminos construidos por los pueblos para su liberación hacia un futuro mas humano.

Por eso repitamos mas palabras y acciones de solidaridad con la revolución bolivariana en todo el mundo. Venezuela no está sola y no se rinde.

 

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