Opinión

Las condiciones son parte de las reglas

Día mundial de la Justicia Social

Hay un grito que clama desde el Pueblo, y hoy más que nunca, no podemos mirar para otro lado. Es una Voz que, las más de las veces, habla desde el silencio de lo cotidiano y desde una pobreza naturalizada a la que cómodamente nos acostumbramos porque “siempre fue así”. Es desde ahí que la vida reclama incesantemente igualdad y dignidad, e interpela los principios sociopolíticos y económicos que nos rigen casi exclusivamente y que para muchxs es una mano que lxs ahorca al borde de la asfixia.

Hoy, día mundial de la Justicia Social, queremos volver críticamente sobre la problemática estructural de lxs más empobrecidxs y de los modos de abordarla. Es estructural en tanto funciona como pilar fundamental para sostener un sistema que reproduce pobres y concentra riquezas; que alienta y beatifica a quienes -en un acto noble y necesario, justo es decirlo- se ocupan paleativamente de las realidades más sangrantes, pero que condena y demoniza a quienes pretenden transformaciones estructurales y de base; que enseña que pobre se es porque se quiere, porque son vagxs, porque “si se esforzara más…”.

Pensar en clave de Justicia Social exige una mirada que ponga el acento, ante todo, en la igualdad de condiciones y en el irreductible compromiso con la dignidad humana. Los criterios que miden méritos y productividad, cada vez más arraigados, de ninguna manera entran en la esfera de lo socialmente justo. En un mundo que clasifica, premia y castiga a las personas según su funcionalidad, la lucha por los derechos básicos de todo ser humano es indispensable. Derechos a partir de los cuales recién podemos pensar las mismas reglas para todos. Porque las condiciones son parte de las reglas. ¿Es justo medir con la misma vara a todxs, sin tener en cuenta los puntos de partida? No basta con la igualdad de oportunidades sino se trabaja por la igualdad de condiciones. Justicia Social es trabajar por la igualdad de condiciones en pos de la dignidad.

No es ninguna novedad que queda mucho por hacer y por transformar, pero es responsabilidad nuestra que, a pesar de la distancia del horizonte, recuperemos el rumbo. Cada política pública y cada medida económica, cada decisión, cada pronunciamiento de un funcionario tiene como tela de fondo una postura frente a la Justicia Social. Es importante que podamos identificar si las medidas y las orientaciones tienden a buscar espacios de justicia y de ampliación de derechos, o si, por el contrario, esconden la mirada propia de la meritocracia, del esfuerzo como único criterio de desarrollo (como si el problema del pobre fuera que no se esfuerza lo suficiente) y del sálvese quien pueda.

Estos meses es mucho el camino que -a veces de a poco y a veces a pasos agigantados- se va desandando en este sentido. La brecha se agranda y cada vez son más los que se están quedando afuera. Está en nosotros asumir la responsabilidad de mantenernos informados y no dejarnos engañar; de exigir, en la medida de lo posible, que se efectivicen los derechos de todxs; de dejar de lado rencores y con sinceridad identificar hacia dónde queremos ir y hacia dónde efectivamente estamos yendo. Porque la Justicia Social se irá construyendo con dedicación, y no como efecto secundario ni de derrame, y porque es una lucha y un debate que no podemos dejar de dar.

 

Juan Maqueda, 20 de febrero, Pilar.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top