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Entre el correísmo o la prescripción | El giro a la derecha de Ecuador

En una nueva muestra de acercamiento del presidente ecuatoriano hacia la derecha política del país, Lenín Moreno propuso realizar una consulta popular en la que, dentro de siete preguntas -que pueden ser respondidas con "Si" o "No"- pone en riesgo la participación política del ex presidente Rafael Correa, quien apoyó junto al Movimiento Alianza País la candidatura de Moreno.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) ecuatoriano, aceptó la solicitud del presidente de Ecuador, Lenin Moreno, y convocó una consulta popular el 4 de febrero de 2018. Sin esperar la resolución de la Corte Constitucional de Ecuador, Moreno envió al CNE los decretos sobre las 7 cuestiones que serán tratadas en el plebiscito.  Uno de los puntos centrales de este plebiscito podría inhabilitar al expresidente Rafael Correa a volver a postularse como presidente, dejando así fuera de la vida política de Ecuador, a quien fuera uno de los personajes más influyentes de su historia.

En el siguiente artículo repasaremos 3 cuestiones elementales que subyacen de estos hechos. En primer lugar la cuestión social y política del nuevo proceso que vive Ecuador desde el 24 de Mayo del 2017 con la asunción de Lenín Moreno como presidente. En segundo lugar la cuestión constitucional que atraviesa tanto al plebiscito, como al accionar de cada uno de los actores, (CNE, Poder Ejecutivo, Corte Constitucional de Ecuador, ciudadanía, etc.) Por último analizaremos cómo podrían afectar los resultados de la consulta popular a la realidad política de los próximos años en Ecuador y en el contexto de los nuevos tiempos que se viven en América Latina.

Lenín Moreno asumió como presidente en Mayo del 2017, como candidato de la Alianza País y con el apoyo del expresidente Rafael Correa. El movimiento Alianza País, fue durante los gobiernos de Correa, representante de los intereses de las clases trabajadoras, auto reconociéndose como parte del socialismo latinoamericano del siglo 21. Sin embargo Moreno, ni bien asumido, no solo buscó diferenciarse de su predecesor, sino que comenzó un acercamiento con la derecha ecuatoriana, junto a la cual comenzó una fuerte arremetida contra Correa y el proceso que este mismo supo dirigir. Dicha arremetida encontró sus puntos centrales con la destitución de Jorge Glas como vicepresidente y con el actual intento de, mediante el plebiscito, proscribir para siempre al líder político Rafael Correa.   ¿Ruptura del contrato electoral? ¿Traición partidaria? Lo cierto es que  un nuevo proceso de derecha tiene lugar hoy en Ecuador.

En segundo lugar, está el debate por la inconstitucionalidad del plebiscito. Si bien son muchos los juristas que argumentan a favor de la inconstitucionalidad del mismo, la Corte Constitucional de Ecuador no se pronunció, dando lugar de este modo a que Moreno, aunque con escasos argumentos constitucionales, pueda accionar libremente y con la aprobación de la CNE, el plebiscito se haya podido efectivizar. Vale hacer mención, a la importancia que tienen en Ecuador las consultas populares y las instancias de participación directa de la ciudadanía, ya que sus democracias deben comprenderse dentro del proceso de transformación que abrió el constitucionalismo latinoamericano del siglo 21, con la reforma constitucional del 2008, procesos que tienen como uno de sus puntos centrales la participación directa de la ciudadanía en la democracia. Es decir, que lo que se decida en este plebiscito tendrá un gran peso político y estará lejos de ser solo una consulta testimonial.

Por último hablaremos de las consecuencias del plebiscito en la coyuntura ecuatoriana.  El segundo punto de la consulta popular dice: “Para garantizar el principio de la alternabilidad, ¿está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador para que todas las autoridades de elección popular puedan ser reelectas una sola vez, recuperando el mandato de la Constitución de Montecristi, y dejando sin efecto la reelección indefinida aprobada mediante enmienda por la Asamblea Nacional el 3 de diciembre del 2015, según lo establecido en el Anexo 2?”, con lo cual, se inhabilitaría al ex presidente Correa para poder volver a postularse como presidente.

En un contexto donde el  movimiento Alianza País es dirigido por Moreno y se ha aliado a la derecha, donde los medios de comunicación concentrados trabajan arduamente en la proscripción de Correa y el socialismo, y donde hay una clara regresión de los procesos democráticos, el resultado de este plebiscito puede ser crucial para las próximas décadas del país sudamericano. Sin Correa y con Alianza País en manos de Moreno, las posibilidades de los sectores populares para encontrar un líder que retome el proceso de construcción socialista y popular que supo encabezar tantos años Rafael Correa son muy pocas, y todo parece anunciar una gran avance de la derecha ecuatoriana, al igual que está ocurriendo en casi todo el resto de América Latina.

>> Hacé click acá para ver la boleta con las siete preguntas

 

 

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