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El avasallamiento de la nueva derecha sudamericana

Por Manuel Torres:

Durante las últimas horas, se viralizaron los videos en donde se ve a la canciller venezolana, Delcy Rodriguez, siendo hostigada por personal de seguridad argentino mientras trataba de ingresar al encuentro oficial del bloque, llevado a cabo en Buenos Aires.

Siendo Venezuela presidente pro tempore institucional del Mercado Común del Sur (Mercosur) desde el 29 Julio del corriente año, cuando su precesor Uruguay notificó que terminaba su cargo, se le decidió suspenderla hasta que se adecue a las peticiones hechas por los gobiernos de Argentina, Paraguay y Brasil; y sin la participación del país bolivariano, Mauricio Macri, jefe de Estado argentino, asumió la presidencia. La “Presidencia pro tempore” del Mercosur se asigna por orden alfabético y tiene una duración de 6 meses.

A pesar de las exigencias acordadas entre Michel Temer (Brasil), Mauricio Macri (Argentina), Horacio Cartes (Paraguay) y Tabaré Vazquez (Uruguay), de excluir a Venezuela del Mercosur,  Nicolás Maduro anunció públicamente qué “Si no nos dejan entrar por la puerta, entraremos por la ventana”, y así fue, con su país suspendido hasta nuevo aviso, Delcy Rodriguez siguió a flor de piel las declaraciones de su presidente y asistió al encuentro del bloque donde fue agredida por el personal de seguridad a cargo del recinto, mientras que los funcionarios en representación de Uruguay y Paraguay decidieron abandonar inmediatamente la sala.

La suspensión de la República Bolivariana de Venezuela del Mercosur, -además de ser un conflicto ideológico-  se debe al incumplimiento de sanciones constitucionales exigidas por el Mercosur, ya que desde que el país se unió al bloque (2006) solamente se adecuó al 30% de las normativas requeridas, se deben aprobar en el congreso aproximadamente 300 leyes y 40 tratados internacionales, dentro de ellos algunos que contradicen su Carta Magna, para la reintegración definitiva.

En los estatutos fundacionales del organismo no existe en la normativa de la organización ningún artículo que avale la expulsión de un miembro pleno por incumplimiento en la incorporación de la normativa,  ya que en los principios del derecho internacional se parte de la “buena fe” en el cumplimiento de los tratados y acuerdos, ya que se firman en base a la voluntad de los estados nacionales.

Bien, dejando de lado la disputa por el Mercosur, cabe destacar la actual situación social y política de los países aliados para suspender a Venezuela del bloque, Paraguay, Brasil y Argentina.

En primer lugar, Paraguay sufrió un golpe de estado en el 2012, con un denominado “jucio express” se destituyó al presidente constitucional Fernando Lugo. Los diputados fueron los que votaron el proceso, y no hubo juicio político alguno, simplemente se le atribuyo la culpa de “mal desempeño en sus funciones”, asumió su vice presidente Federico Franco.

A comienzos del presente año, Dilma Rousseff también fue destituida insconstitucionalmente. La ex presidenta de Brasil había sido elegida por aproximadamente 54.000.000 de votantes, luego se le hizo un “impeachment” votado por diputados y senadores donde se la revocó de su cargo, 54 funcionarios pudieron más que 54 millones de votos populares. Jamás se pudo comprobar en la justicia ningún ilícito en contra de Dilma, el encargado de asumir la presidencia fue Michel Temer. Actualmente, Brasil se encuentra avasallada por políticas de ajuste, se sancionó el congelamiento del gasto público por los próximos 20 años. Temer y varios funcionarios de su línea, se encuentran bajo pedido de impeachment por corrupción.

Y en la Argentina – el único de los tres países con presidente constitucional-, con Mauricio Macri en el poder, se está viviendo un clima tenso debido a las políticas de ajuste que se están llevando a cabo desde el poder ejecutivo con la complicidad de oficialistas y opositores. Despidos, ajustes, inflación, blanqueo de capitales para familiares de funcionarios, recortes en áreas científicas son algunas de las políticas que están haciendo perder a Mauricio Macri y Maria Eugenia Vidal su buena imagen positiva cosechada durante su campaña, por el momento siguen con el apoyo de gran parte de los medios de comunicación dominantes y de los principales dirigentes sindicales,  pero se les hizo imposible hacer oídos sordos a la gran cantidad demanifestaciones y ruidazos en todo el país expresando su descontento al Gobierno.

Entonces, es claro que la ruptura de la integridad regional dejando a Venezuela afuera del Mercosur es una maniobra de la más paupérrima derecha del vigente siglo, sin la necesidad del uso de armas o fuerzas armadas, sólo con la complicidad de la justicia y de los medios de comunicación, fueron capaces de llegar al poder, y con funcionarios imputados, procesados y denunciados por corrupción, supieron judicializar y estigmatizar la política de transformación e integración que comenzó a surgir constitucionalmente en América Latina en los últimos años.

Es una intervención ideológica comandada por gobiernos golpistas.

 

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