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Brasil: Trabajadores y trabajadoras de distintos sectores preparan un paro general contra las reformas de Temer

Trabajadores y trabajadoras de distintos sectores preparan un paro general de centrales sindicales; Movimientos sociales, centros de estudiantes y partidos de izquierda convocan a parar el próximo Viernes 28 de Abril contra las reformas de Michel Temer, promete ser un hecho histórico dentro de los recientes procesos de movilización popular.

Las mayores centrales del país, cómo “CUT”, “CTB” y “CSP-Conlutas”, junto a frentes “Povo sem Medo” y “Brasil Popular” prometen realizar una huelga general contra la reformas de bienestar social y contra el proyecto de tercerización laboral, llevadas a cabo por el actual presidente anticonstitucional.

El país vive una profundo recesión desde hace aproximadamente 4 años,  teniendo un crecimiento medio negativo y un alto índice de desempleo que ya superó las 20.000.000 de personas. El gobierno de Michel Temer, dentro de ese contexto actúa en el sentido de resolver la crisis económica beneficiando al empresariado, a los bancos y al agro-negocio, imponiendo de ésta manera graves medidas de autoridad contra la población.

En el fin el 2016, el gobierno aprobó un proyecto de enmienda constitucional que congelará los gastos públicos en salud y educación entre otros durante los próximos 20 años, poniendo en el horizonte una futura privatización de dichos servicios, además de la disminución de los programas sociales.

Los efectos de la agenda de recortes impuestas por Temer ya se sienten durante todo los estados y municipios, la falta de pagos en los servicios públicos y jubilados, además del cierre de puestos de salud, dificultan cada día más el día a día de los y las brasileros/as.

Mientras tanto, en el Congreso Nacional, bajo el mando de Rodrigo Maia (DEM) fue aprobado el proyecto de ley 22/03 de 4301, llamado “PL de tercerización”. El proyecto, que había sido dejado de lado desde 1990, permite a las empresas tercerizar todas sus actividades mediantes la derogación de una serie de derechos implementados en la CLT (Consolidación de las Leyes del Trabajo). El gobierno justificó la medida cómo una modernización de la legislación laboral a finde de generar más puestos de trabajo, sin embargo, un proyecto de éste tipo puesto en marcha significa una fuerte precarización laboral, dando lugar a que crezca la explotación dentro del área del trabajo. El país cuenta con un total aproximado de 10.000.000 de trabajadores y trabajadoras tercerizados, que a pesar de tener muchas horas de trabajo, reciben salarios por debajo de la medida de sus respectivas categorías.

Dentro del mismo paquetes de ajustes que busca implementar el Gobierno, se prevee la aprobación de la Reforma de la Seguridad Social sobre la falta de justificación de déficit en la recaudación del sistema brasileño de Seguridad Social. El Gobierno se defiende argumentando que esto sería una continuidad de una política de techo de gastos. En el relato del acompañamiento fiscal de marzo del 2017, realizado por la institución independiente fiscal, establece que: El origen de los problemas de la deuda de los estados radica en los desequilibrios entre los ingresos y los gastos, sobre todo en un fuerte crecimiento en los gastos de personal, parcialmente oculto debido a problemas contabilidad.

Sin embargo, la Asociación Nacional de Cuentas de Impuestos de Ingresos Federales de Brasil (ANFIP) y la Auditoría Ciudadana de la Deuda, señalan que incluso en la crisis económica elevar la Seguridad Social sigue siendo mayores que los costos. En 2015, por ejemplo, sobraron más de 11 mil millones de reales. Es decir, incluso basándose en un análisis puramente contable, las justificaciones del gobierno, de hecho, no se concretan.

La propuesta presentada por el gobierno federal plantea como incierta la posibilidad de jubilación para los trabajadores y trabajadoras, ya que según la nueva reforma, el brasileño tendrá que trabajar hasta los 65 años, contribuyendo al menos 25 años (para recibir, como un beneficio, el 76% del total el promedio de todas las contribuciones) o 49 años para tener el beneficio calculado sobre el 100% de la colección de la media – esto en un país donde el 40% de los empleos son informales, no registrados. Asimismo, se propone al final de las pensiones especiales, es decir, calculado de acuerdo con el trabajo específico, que en la actualidad permiten a algunas categorías son principios de retirarse, dado el estrés, la intensidad de las horas de trabajo y el riesgo de la profesión, cuando el gobierno presenta estas propuestas para poner solución a la crisis, que apunta indirectamente a la privatización del sector.

La huelga general, en este sentido, promete ser una respuesta de la clase obrera a las medidas impopulares del gobierno ilegítimo de Michel Temer. Se espera una movilización aún mayor que las llevadas a cabo en el Día Nacional del paro 15/03, como las nuevas categorías se están uniendo al llamado , iniciar un nuevo ciclo también dentro del sindicalismo brasileño.

*Por Lígia Fernandes desde San Pablo para Enfoque Sur / Estudiantes de letras,  directora del Centro de Estudiantes de la Universidad de San Pablo (DCE Livre da USP) y militante de la Unión de la Juventud Comunista de Brasil (UJC)

Traducción: Ángel Juarez / Ismael Vera

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